Del auge de los pequeños productores a la conquista de los principales concursos internacionales, el gin argentino logró algo más que crecer: construyó una identidad propia. Cuatro proyectos que combinan tradición, innovación y calidad que ayudan a explicar el fenómeno.
El gin siempre ocupó un lugar importante en la barra como base de algunos de los cocktails más emblemáticos de la historia. Sin embargo, en lo que va del siglo XXI la categoría atravesó una nueva transformación global impulsada por consumidores que comenzaron a alejarse de las grandes marcas internacionales para buscar productos con identidad, origen y propuestas diferenciadas.
Así surgieron nuevos proyectos con la posibilidad de trabajar con botánicos locales, desarrollar recetas propias y construir marcas con una personalidad definida. El resultado fue una renovación de la categoría que convirtió al gin en uno de los segmentos más dinámicos dentro del universo de las bebidas premium. Argentina no quedó al margen de ese fenómeno.
Así fue como aparecieron decenas de etiquetas que encontraron en el gin una oportunidad para expresar territorio y creatividad a través de ingredientes autóctonos, procesos artesanales y producciones de escala limitada. Desde pequeños lotes elaborados por emprendedores hasta destilerías con mayor capacidad productiva que incorporaron la categoría para ampliar su portafolio, el crecimiento fue acompañado por una búsqueda constante de diferenciación y el mercado se diversificó rápidamente.
Esta evolución de la categoría también comenzó a reflejarse fuera de las fronteras del país. Cada vez con mayor frecuencia, muchas marcas nacionales aparecen entre las premiadas en competencias internacionales de prestigio, donde son evaluadas de igual a igual frente a algunas de las más reconocidas del mundo.
Hoy el gin argentino atraviesa una etapa de consolidación. Atrás quedó el primer boom de nuevas etiquetas artesanales y comenzó un proceso de selección natural en el que la identidad de marca y las buenas historias ya no alcanzan por sí solas. La permanencia depende de algo más difícil de construir: calidad, consistencia y la capacidad de sostener un estándar botella tras botella.
Moretti Gin

Creada por los hermanos Bruno y Franco Moretti, dos emprendedores oriundos de Río Negro radicados en Buenos Aires, Destilería Moretti nació en 2016 a partir de la búsqueda de desarrollar destilados artesanales con identidad propia. Con el paso de los años, el proyecto sumó nuevas líneas de negocio, desde la creación del gin tonic tirado hasta la apertura de su propio bar especializado en gin y coctelería en el Barrio Chino porteño.
Entre sus etiquetas se destaca Buenos Aires Gin, elaborado con 13 botánicos y reconocido en competencias internacionales, además de ser su primer destilado. La destilería también desarrolló otras propuestas como Caporale Oaked Gin, añejado en barricas de roble, y un London Dry Gin.
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